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Barbara Centis
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Barbara Centis2026-08-18 00:10:112026-08-18 11:38:44Pasaporte Digital del Producto (PDP): La Revolución de la Transparencia Contra el GreenwashingAl concepto de sostenibilidad se suele recurrir a menudo para lidiar con los retos medioambientales que amenazan a nuestra sociedad moderna: pese a sus múltiples puntos positivos, el término “sostenibilidad” se ha usado demasiado, y se ha transformado en un mecanismo genérico de marketing, o en los peores casos, en una fachada para el greenwashing.
El primero en hablar de greenwashing fue Jay Westerveld en 1986, cuando algunos hoteles empezaron a pedir a sus huéspedes que reutilizaran las toallas, bajo el pretexto de una estrategia de la compañía para conservar el agua, pese a no tener ninguna otra acción ambiental pensada para otros impactos mucho más significativos (Pearson, 2010). Aunque han pasado algunos años, todavía es complicado para los clientes el poder distinguir la fiabilidad de las iniciativas de marketing verdes, y saber si son realmente iniciativas ambientales que pretenden proteger el medio ambiente. Esto hace que la puesta en marcha del desarrollo sostenible sea más difícil, ya que los clientes no se fían de los comunicados en los que las empresas y corporativos dicen ser sostenibles. Junto al aumento de la conciencia de los consumidores y la urgente necesidad por una transición ecológica real, las palabras ya no son suficiente.
Una de las opciones para que la sociedad confíe en la palabra “sostenibilidad” es el uso del Pasaporte Digital de Producto (PDP), una especie de documento de identidad digital (que emite la Unión Europea), asociado a un bien material. Es una forma de controlar la trazabilidad del sistema de producción: desde el estadio inicial hasta el final. Esto registraría, preservaría y compartiría información detallada del ciclo de vida del producto: desde la extracción de la materia prima hasta el proceso de desecho, reciclado y reacondicionamiento.
El pasaporte tiene la intención de ser un archivo digital para productos, componentes y materiales, en el que se guarde información relevante para respaldar la sostenibilidad de los productos, promocionar la circularidad, y reforzar y facilitar el cumplimiento de la ley. La idea detrás de esto es ayudar a las empresas, consumidores, reparadores y recicladores, e instituciones públicas, a acceder a una información fiable de los productos de una manera más transparente, estandarizada, y digital (European Comission, 2026).
El pasasporte contendrá detalles sobre la composición y trazabilidad de los productos, el origen de sus materiales, la presencia de sustancias químicas o peligrosas, e información de la cadena de suministro, así como impactos ambientales (Análisis del Ciclo de Vida) mediante huella de carbono, y consumos hídricos y eléctricos durante la producción. Va más allá, de hecho es una herramienta importante a la hora de reparar y reutilizar los productos: sería esencial para la economía circular, ya que también estarían disponibles instrucciones de desmontado y montaje, disponibilidad de piezas de recambio y guías de reparado, para extender la vida útil del producto. Además, el PDP debería analizar el porcentaje de contenido reciclado y contar con instrucciones para un desechado apropiado e indicaciones para los centros de reciclaje.
El proceso parece largo y complicado, y de hecho se prevé introducir el PDP progresivamente en diversos grupos de productos seleccionados. Los primeros sectores incluyen ciertos tipos concretos de baterías y coches eléctricos, con algunos otros grupos previstos para continuar como productos textiles, de hierro y acero, y productos de construcción. Todo con el objetivo de hacer sentir a los consumidores que la sostenibilidad va más allá de las palabras.
A pesar de su aplicación, el PDP no se pensó como una opción voluntaria para las marcas más virtuosas, si no como una obligación legal y progresiva integrada en el Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción de Economía Circular. El objetivo de la UE es eliminar del mercado europeo aquellos productos que sigan el modelo de “usar y tirar”, y recompensar a aquellos con un diseño duradero, reutilizable y reciclable: todo bajo el marco de la economía circular.

Parte de la dificultad se halla en los retos complejos que trae consigo el PDP, pese a ser una oportunidad de oro para desarrollar ventajas competitivas. Los retos principales son sobre todo con el seguimiento de la cadena de suministros: auditorías fidedignas de los proveedores son necesarias para hacer efectivo al sistema. Otro reto lo encontramos en los sistemas de integración: modernizar la infraestructura digital corporativa para poder gestionar grandes cantidades de datos es mucho más fácil de decir que de hacer. Serán necesarias inversiones considerables en formaciones, certificaciones, y herramientas tecnológicas para estar preparados para esto (Wicaksono et al., 2025).
Pese a las limitaciones, hay numerosas oportunidades estratégicas para que la confianza en las marcas sea lo primero. El construir una relación transparente y auténtica con una base de consumidores cada vez más cuidadosa y crítica favorece la confianza por parte de estos. Cada innovación trae algo de positividad: ¡la creación de nuevos modelos de negocios es obvia en un contexto así! Claro está que este Sistema promovería un cambio, pasar de vender productos a ofrecer el mantenimiento de los viejos, y además beneficiaría la eficiencia operativa de servicios de reventa y de “el producto es el servicio”.
El Pasaporte Digital de Producto es claramente algo más que un siempre requisito burocrático: representa las bases digitales de la economía circular del mañana, y puede que sea la única manera de conseguirla. Al transformar la sostenibilidad – de un concepto abstracto – en una serie de métricas tangibles y verificables, el PDP marca el fin de la época del greenwashing, e inicia una nueva era en materia de transparencia industrial. Las empresas que elijan ir un paso por delante y estructuren la trazabilidad de su cadena de suministros ahora no estarás simplemente cumpliendo con la futura legislación, estarán también asegurándose una posición a la cabeza del mercado sostenible, así que, ¿por qué no darle una oportunidad?
REFERENCIAS:
Pearson J. (2010)- Turning point. Are we doing the right thing? Leadership and prioritisation for public benefit. The Journal of Corporate Citizenship 37:37–40.
Wicaksono H., Mengistu A., Bashyal A., Fekete T., (2025)- Digital Product Passport (DPP) technological advancement and adoption framework: A systematic literature review. Procedia Computer Science 253: 2980-2989.
https://single-market-economy.ec.europa.eu/single-market/digital-product-passport_en. Last access August 2026



















